Que juego macabro el destino jugocruzó tu camino y el míopero los ha cruzado mal no nos pudimos encontrar.Maldigo la noche en que te conocí maldigo el sabor de tu boca que no sé para qué probé. Si yo tenía claro que en ese momento el desorden de mi corazón, estaba confundiéndome y el miedo a perder el control, me puso penoso y pase de tu amor.